miércoles, 2 de noviembre de 2011

Juicio por 318 euros

Hoy ha tenido lugar en Valencia, el principal juicio planteado en esta Ciudad para que la Conselleria abone a un montón de funcionarios de esta Provincia 318 euros que nos adeuda desde 2007. Los compañeros de  Castellón que recurrieron ya han cobrado, sin embargo en otros territorios los funcionarios afectados han cobrado sin necesidad de recurrir a pesar que se les adeudaba incluso más dinero porque se les debían varios años.

A pesar de la situación económica, no deja de resultar esperpéntico que la Conselleria nos oblique a ir a un recurso judicial para abonar un dineor que es evidente que debe, contribuyendo con ello a un gasto superflúo y una carga más sobre una Administraciòn maltrecha y sobrecargada como la nuestra.

Esto demuestra al menos tres cosas:

1.- Los afectados que no hayan recurrido o no agoten todas las posibilidades y recursos para acceder al cobro de esas cantidades, sencillamente no cobrarán.

2.-  Acertamos plenamente, quienes tomamos la decisión de recurrir el Real Decreto de puestos tipo, porque aplazaba el pago a los afectados al momento de la aprobación de las relaciones de puestos de trabajo, contraviniendo lo dispuesto en la Ley de presupuestos Generales del Estado para 2007.

Ya nos estamos en el sindicato la mayoría de los que tomamos aquélla decisión, y los que quedan visto desde fuera, da la impresión de que hayan sido vetados. Algunos hemos aguantado hasta las últimas elecciones sindicales que ganamos a pesar de todo. En fin, una bonita forma de agradecer servicios que te hace recordar lo acertado de abandonar esa casa, porque es cíclico y repetitivo.

3.- Acerté plenamente al tomar la decisión en esta Comunidad de hacer la petición individual de pago a la Consellería, y pasar luego al recurso judicial ante la posibilidad de que ésta hiciera oídos sordos de la decisión del Tribunal Supremo al respecto. Todos no podrán decir lo mismo.

Al fin y al cabo era nuestro Derecho.

La Consellería de haberlo querido habría pagado de inmediato. No tenemos porqué perder lo que la Ley nos reconocía después de seis años de injusticia, tras un Real Decreto de complementos que nos birló un punto de nuestras retribucionesde manera arbitraria e injusta. de la retribución de un punto. El famoso cuarto punto, que usamos coloquialmente para referirnos a este caso.