Desde 2008 el Gobierno no deflacta las tablas del impuesto, según la desviación al alza del IPC. Este año por lo visto tampoco, con el agravante de que esta vez el incremento de las retribuciones es 0, por lo tanto todo lo que se incremente el IPC, repercutirá negativamente sobre el IRPF.
Para entendernos mejor basta decir, que 1000 euros de ahora no son igual que 1000 euros de hace cuatro años, porque puedes comprar o pagar menos cosas con ese dinero, es decir todo se ha encarecido.
La forma de evitar que la subida del IRPF se haga más dura es precisamente deflactar, o sea rebajar, el impuesto en la misma medida en que el IPC se desvía al alza, cosa que el Gobierno ha estado haciendo por ejemplo en los ejercicios 2005 a 2008, pero a partir de éste último ya no lo ha hecho.
El resultado es que pagamos más por el mismo impuesto, y si enciman te suben el impuesto como este año, el resultado puede llegar a que pagues incluso más por la no deflación de las tablas, que por el propio incremento, según explica el periodico Cinco Días del pasado día 21 de enero.