Cuatro días
después nos enteramos de los resultados de las elecciones a compromisarios en
la Asamblea General de Mugeju. Vaya por delante que un servidor, a pesar de
tener muy claro que esas elecciones no sirven para otra cosa que para generar
gastos superfluos, participó en las mismas como elector. Podrían haber gastado
ese dinero en mejoras asistenciales.
Cada cual ha hecho
o hará la lectura de estas elecciones de la forma que más les convenga, no
obstante los datos objetivos arrojan pocas dudas, han votado unos 1500
funcionarios del total de unos 4500 que existen en la comunidad, o lo que es lo
mismo alrededor de un 30% de los funcionarios, pero no hay que olvidar que a
estas elecciones estaban llamados además Jueces, Magistrados, Fiscales,
Secretarios y Médicos Forenses, por lo tanto ese porcentaje es bastante menor
si se compara con el censo real.
Sin ánimo de ser
exhaustivo ni de polemizar con nadie, por ejemplo el candidato más votado,
apoyado por el sindicato con más representación actualmente, ha conseguido
prácticamente los mismos votos en toda la Comunidad que únicamente en la
provincia de Valencia en las últimas elecciones en las que quién suscribe encabezó la lista de ese
sindicato.
En este caso
además más de la mitad de los votos han sido aportados por las provincias de
Alicante y Castellón, lo cual indica que o bien para más de la mitad de los
votantes de entonces no les interesaban estas elecciones o haya empezado un
cambio en las tendencias. En estas elecciones ha habido sorpresas y sindicatos
que fueron mayoritarios en las últimas elecciones han sido batidos por
candidatos independientes.
Lo que tampoco es
de recibo es quejarse a toro pasado de un montón de irregularidades, por dos
motivos fundamentalmente: el primero, porque si lo que denuncia fuera
totalmente cierta, o no se participa o se llega a sus últimas consecuencias, y
en segundo lugar, porque aunque las reglas dejen mucho que desear (desde luego
son más fiables que un referéndum chapuza), al menos son iguales para todos, si
bien es cierto, que los medios no son los mismos para todos. Por eso pienso que
con unas elecciones sindicales y representación fiable de quienes no pueden
participar bastaría.