Parece que
nos vuelven a bajar el sueldo, esta vez
por la vía de quitarnos vacaciones, además hace ya algún tiempo que se
oye que pretenden quitarnos los días de asuntos propios por antigüedad. Esto me
sugiere dos tipos de cuestiones: 1) nuevamente se desvía la atención hacia la
función pública, para que los ciudadanos dejen de pensar en el cerca de medio
millón de más que bien pagados políticos, a la vista de los resultados que
ahora sufrimos, y 2) por otra parte que campo de acción real tienen.
Empecemos
por la segunda por ser más didáctica. Los días de permisos de asuntos propios
están recogidos en el EBEP tanto los ordinarios o moscosos como los que se
acumulan por antigüedad, es decir, a partir del cumplimiento de un cierto
número de trienios. Por lo tanto su modificación lleva implícita tocar dicha norrma
que además es de carácter básico estatal. En nuestro dependiendo
del alcance también se podría tocar la LOPJ.
Es fácil
que incluso con el tiempo no quede ahí y nos pongan en el camino de otras CCAA
como Madrid, Catalunya, Andalucía y Canarias, donde directamente y sin rubor
han vuelto al recorte directo en nómina mientras sus privilegios siguen por
todo lo alto, y además desde el propio Estado se beneficia al defraudador con
amnistías fiscales, como premio a que fueron los grandes beneficiarios en la
época de vacas gordas.
El número de funcionarios españoles es inferior a la media europea, y supone el 45,6%
del PIB, mientras en la zona del euro es del 50,9%, según Eurostat.
Sólo los países rescatados tienen menos empleo público que España: 6,5
funcionarios por cada cien habitantes, frente a, por ejemplo, los 10,6 de
Francia. Los países europeos con las economías más competitivas, como
Dinamarca, Suecia o Finlandia, el porcentaje de funcionarios sobre la población
activa es del 26% en el primer caso, y del 22% y el 19% en los otros dos. En España hay 2.690.099
funcionarios, el 5% de la población y el 14% de los españoles con edad de
trabajar.
Enfrente
más de 450.000 profesionales de la política, que ellos mismos se contabilizan
como empleados públicos. Los responsables de este desastre son más del doble
que el país de la Unión que más tiene, siendo menos habitantes en España. Estos si que cobran buenos sueldos, dietas y
demás, pero parece que todo esto con ellos no va. Algunos igual van por la vida
de gratis total, pero eso nunca lo sabremos.