Pues sí, acaban de aprobar en el Senado la reforma de la Ley Orgánica, donde se cargan días de permiso, nuestra paga extra y nos detraen retribuciones en el caso de que tengamos la desgracia de estar enfermos, cuando trabajamos en lugares públicos expuestos a todo. Sin embargo ellos siguen en su línea de no perder sus opulentas costumbres. Magnífico ejemplo de unos señores que debían ser los primeros servidores públicos, pero por lo visto carecen de esa mentalidad.