Sigue el acoso. Si este país tiene que crecer con esta banda de ignorantes, o de mentirosos que repiten mil veces una mentira para que parezca cierta, apañados vamos. En España se puede despedir a cualquier funcionario por hacerlo mal, si señor y ponerle cualquier tipo de sanción incluida la suspensión de empleo y sueldo.
Pero claro los amantes de grandes negocios con poco o ningún riesgo y sin ninguna responsabilidad, no hacen otra cosa que buscar la subvención fácil y el negocio seguro, a cambio de nada que no sea beneficio crematístico para ellos. Y si pillan a alguien fuera de juego, igual tiene suerte y cabe en una amnistía fiscal.