Estos días se están publicando por las diversas organizaciones sindicales sus posturas ante la Consellería de Justicia, que no representan otra cosa, que la carta de bienvenida al nuevo Conseller y su equipo.
Por una parte vemos que existe una plataforma que a pesar de presentar diferentes matices en sus discursos particulares, van en común bajo un mismo lema: “¡justicia digna ya!”. Aglutina a todas las organizaciones sindicales, excepto la mayoritaria, y denuncian las carencias de nuestra Administración de Justicia, al tiempo que acusan de las mismas a los actuales dirigentes de la Consellería y ponen en duda su capacidad, intentando movilizar al personal.
Por la otra el sindicato mayoritario, parece abordar la cuestión de una forma mucho más optimista, y aunque da una lista bastante exhaustiva sobre la problemática, que no difiere sustancialmente de lo que dice la plataforma, parecen confiar en otro tipo de soluciones, a pesar del resultado de los últimos años, que por cierto sufren en sus propias carnes, pues no consiguen tan siquiera que se firme o se publique la Orden de interinos pactada en diciembre pasado.
Todos conocemos las dificultades de la situación económica que atravesamos, y la empresa de conseguir cualquier objetivo se manifiesta bastante difícil.
En el alero del nuevo Conseller está el demostrar que lo que dirige es de primera división, y que no han mandado a la Justicia a un rincón oscuro de una “consellería escoba”, cuestión que a mi entender es mucho más difícil que conseguir la unidad entre sindicatos, no digo en las formas, sino en la acción sindical. Eso es lo que verdaderamente exigen y les importa a los funcionarios, menos politiqueo y más esfuerzo e imaginación.