miércoles, 13 de junio de 2012

Ni rescate ni crédito: desvergüenza que suma y sigue.

Lo cierto es que acabaremos pagando los de siempre. Mientras, la prensa de uno u otro sector se tira piedras o se ignora directamente, calificando de rescate o crédito, la millonada para la banca, según quiera presentar a los actores como héroes o villanos.

Nosotros, los que no hemos magnificado el valor de nada para dar créditos que no se podían devolver, los que seguimos manteniendo a toda la masa que vive y ha vivido del cuento. Los que no hemos untado ni cohabitado con nadie para conseguir favores, ni crédito a capítulo de pérdidas, los que no hemos sido partícipes para lo bueno en la abundancia, pero cargamos con todo lo peor de los malos, somos y seremos siempre los paganos, esa es la verdad.

Prefiero equivocarme, pero estos dos próximos meses son muy dados a que los responsables políticos actúen contra nosotros. Es lo habitual, a las campañas de desprestigio se les suele acompañar del verano para que el personal tenga menos posibilidades de reacción.

Pero los políticos no han retrocedido ni un milímetro, sobran todo tipo de puestos menos los suyos, y además con el “morro” de justificarlo en “sus medios” que para algo los mantienen,  no recortan su pensión ni los años de carencia para acceder a la misma. Son incapaces de dar ejemplo declarando incompatibles sus cargos, con cualquier otra retribución o empleo, ni tan siquiera cuando tienen una pensión vitalicia. ¡¡Eso si que es economía productiva!!.

El Secretario Autonómico dice en la prensa que no van a echar a nadie a la calle, y seguramente es cierto, pero ni salen todas las plazas en el último concurso ni se publican  un buen puñado de plazas a resultas, para amortizar casi seguro.  La Consejera de educación, quita la universalidad de las ayudas a libros y las vincula a rentas.

 Nuevamente los funcionarios no tendremos acceso a nada. Como siempre las ayudas caerán en manos de quienes durante años no han trabajado aunque no hubiera crisis, o han trabajado en negro. Es lo de siempre: la demagogia de la concesión de subsidios por rentas. Todo esto es una indecencia impresentable. Pero todavía hay palmeros que demuestran mucha prisa en salir a recalcar que los jefes  dicen que no quitarán sueldos, empleos, ni nada de nada, aunque perderemos puestos de trabajo y se nos incrementaran los gastos. Procuran agradar….