lunes, 27 de mayo de 2013

Denuncian ante Trabajo el peligro de la cornisa que cayó en Benalúa

Las huellas del paso del tiempo han hecho mucha mella en el Palacio de Justicia de Alicante. Las dependencias de la antigua cárcel piden a gritos una rehabilitación que nunca termina de llegar. Y eso que hace solo un año el inmueble dio un aviso de los que no conviene pasar por alto tras desprenderse una pieza de 300 kilos de la cornisa del ala derecha.

Afortunadamente, la mole de piedra se vino abajo de madrugada y no durante el trasiego de profesionales y ciudadanos que cada día transitan por los aledaños de la sede judicial del alicantino barrio de Benalúa. Sin embargo, poco se ha hecho en los últimos doce meses más allá de colocar vallas en la zona afectada para evitar que nadie circule por debajo.

Esta situación ha llevado al Sindicato de Trabajadores de la Administración de Justicia (STAJ) a presentar una denuncia ante la Inspección Provincial de Trabajo. En su escrito, la formación insta a la Dirección General de Justicia a que solvente el problema ante «el riesgo para la salud física de las personas allí destinadas, así como la de los ciudadanos que acceden al edificio».