Los tiempos en que las pensiones tienen garantizado, al menos sobre el papel, el poder adquisitivo tocan a su fin. La gran mayoría de la docena de expertos a los que el Gobierno ha encargado un informe para concretar la próxima reforma de la Seguridad Social apuestan por acabar con la actualización de las pensiones vinculada al índice de precios al consumo (IPC). Para sustituirla, propugnan una fórmula que las actualice de forma automática cada año atendiendo a la salud de las cuentas del sistema.